Actualización N° 196

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Espero comenten mucho y alienten la continuidad de sus fic's favoritos :)

HoMin / MinHo:

-10 años Cap. 9

SuMin / MinSu:
-Soy yo Cap. 1 [NUEVO - THREESHOT]

Parejas Varias:
-El pasado nunca muere [MinSu & YunJae] Cap. 8
-El príncipe de los bárbaros [MinSu & YunJae] Cap. 8
-You are everything I've been looking for [HoMin, JongMin, ChangKyu, EunHae, KyuHo] Cap. 7
-Insano [JaeChunSu, YooSu, ChunJae] Cap. 11

Soy yo

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Título: Soy yo.
Autora: Lady Cassiopeia
Pareja: MinSu
Género: Hurt/Comfort. Lemon.
Extensión: Three Shot
Estado: En Proceso 

Reseña:
Solo podía observarlo desde lejos. A aquel que era dueño de cada uno de sus pensamientos. Al que le dedica canciones y poemas que al final sólo quedan como evidencia de su enamorado corazón. No tiene el valor para acercársele, mucho menos para confesarse. No tiene esa confianza. Dispuestos a ayudar a su amigo Junsu, Yoochun y Jaejoong idearan un plan para que el menor logre valorarse más a sí mismo y quien sabe... quizás logre conquistar al chico de sus sueños.

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Soy yo - Cap. 1

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"Si tan solo lo supieras.....el que se muere por tenerte.....soy yo."

Lo estoy haciendo de nuevo. Yo sé que no sirve de nada más que para alimentar mis falsas esperanzas. Es algo que simplemente no puedo evitar hacer. ¿Qué carta será ésta? ¿La número 100? ¿Por cuánto tiempo más seguiré con esto? ¿Escribir poemas y cartas al que jamás los leerá? No te puedes imaginar cuántas veces he soñado con el momento en el que te confiese los sentimientos escondidos en mi corazón. Ese hermoso momento en el que me dices que sientes lo mismo por mí. Después, te acercas lentamente a mi rostro y terminamos compartiendo nuestro primer beso. Pero claro, eso solo podría pasar en mis sueños. Quizás tú ni siquiera sabes que existo. De cualquier forma, ¿por qué lo harías? No hay nada realmente especial en mí. No soy inteligente, me distraigo fácilmente y tampoco soy lindo.

El sonido de las puertas de la cafetería al ser abiertas me saca de mis pensamientos. Mi cabeza voltea a tiempo para ver al que me deja sin habla. Una vez más, mis orbes oscuros se llenan con tu perfecta imagen. De nuevo puedo sentir esa ya familiar sensación en mí pecho. Los latidos de mi corazón incrementan su velocidad. Casi me siento desfallecer cuando esa hermosa sonrisa tuya aparece en tu rostro, causando que tus ojos se cierren de manera desigual pero que era un peligroso detonante para mi pobre corazón. No te puedes imaginar lo que ese simple gesto provoca en mí. Pero la persona que te hace sonreír no soy yo. Te veo caminar hacia aquel tipo quien te sonríe y te hace señas para que te vayas con él. Una vez que te sientes a su lado, coloca uno de sus brazos alrededor de tus hombros. Veo con celos a aquel tipo quien se ha atrevido a darte un beso en la mejilla. Él puede hablarte, besarte e inclusive tocarte cuando quiera y yo solo puedo observar desde donde estoy. Dejo salir un suspiro cuando siento el toque familiar de una mano posándose sobre mi hombro. Se de quien se trata sin tener que verlo. Solo conozco a una persona quien tiene ese particular aroma dulce a fresas. Volteo a ver la hermosa sonrisa de mi mejor amigo a quien considero como un hermano.

- Hola Jae.
- Junsu, ¿por qué tienes esa expresión tan triste? - solo puedo suspirar como respuesta. - Es por Changmin, ¿cierto? - asiento con la cabeza pero sigo sin decir nada. - ¿Por qué no le hablas? Digo, has estado enamorado de él por cuanto, ¿tres años? ¿No crees que sea hora de que te le confieses?
- No es tan sencillo. - le digo mientras veo como él se ríe junto con sus amigos.
- No sería tan difícil si al menos lo intentaras.
- ¿Cuál es el punto? Él ni siquiera sabe que existo.
- Bueno, habrá que hacer algo para cambiar eso. - Yoochun me sonríe mientras coloca un plato con una rebanada de pastel de chocolate delante de mí. Él es mi otro mejor amigo a quien, al igual que a Jaejoong, también considero mi hermano.
- Alguna sugerencia Yoochun? - le pregunta Jae.
- Bueno, estuve pensando mucho en ello, y al final te inscribí en el concurso de talento este viernes. - Abrí mis ojos en shock.
- ¡¿Qué hiciste qué?! ¿Por qué?
- Es una buena manera de hacer que él te vea.
- ¡No sólo él pero también la escuela entera! Además, ni siquiera tengo un talento.
- ¿Cómo puedes decir eso? Todos somos buenos en algo. Sólo tenemos que encontrar tu talento especial. - le dijo el pelinegro.
- Jae....- miré esperanzado a mi amigo.
- De hecho, yo creo que la idea de Yoochun es bastante buena.
- ¡Pero yo no tengo un talento!
- Por eso no te preocupes, nosotros te vamos a ayudar. ¿Verdad Yoochun? - asiente en respuesta - Tenemos 4 días para encontrar y practicar tu talento especial. - el rubio coloca su mano nuevamente en el hombro del menor. - Todo va a estar bien. Vamos a estar ahí para ti y, ¿quién sabe? No solo llames la atención a Changmin, sino que puede que incluso ganes el concurso. - Dejó salir un nuevo suspiro.
- Supongo que no tengo más opción que hacerlo. Puede que incluso sea divertido.
- ¡Ese es el espíritu!  - le dice el pelinegro - Ahora que eso ya está resuelto, es mejor que empecemos a comer antes de que suene la campana.

Mientras llevaba un pedazo de pastel a mi boca,  observé como Changmin seguía riendo y bromeando con sus amigos. Tal vez, sólo tal vez, este concurso lo podría ayudar con él. Sonrió ante la idea y continuó comiendo su postre.

*_*_*_*_*_*_*_*_*

- Esto no puede estar pasando. - decía el cobrizo mientras descansaba su frente en la mesa.

Hace unos momentos, la presidenta del consejo estudiantil,  Jung Krystal, anunció a través del comunicador que todos los participantes del concurso de talentos deberían presentarse mañana en el auditorio a las audiciones. Deberán pasar dichas audiciones para que su participación en el concurso fuera válida.

- ¿Ahora que voy a hacer? - Junsu les preguntó a sus amigos con la esperanza de que le dieran algún consejo.
- Bueno, todavía tenemos hoy. Yo creo que podemos tener algo listo para mañana. - le decía un optimista Jaejoong.
- Jae tiene razón. Es más, ¿por qué no vamos hoy a tu casa? Estoy seguro de que entre los tres se nos ocurrirá algo.

Asiento con la cabeza pero aún me siento nervioso. No quiero hacer el ridículo delante de toda la escuela. Mucho menos delante de Changmin.

*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*

- Esto no está funcionando chicos. - les digo mientras dejo que mi cuerpo se deslice al suelo. - Lo hemos intentado casi todo. Aceptémoslo, no soy bueno en nada.
- No digas eso Junsu. Todos somos buenos en algo. Es solo que ese talento tuyo sigue escondido. - le decía Jaejoong mientras masajeaba los hombros del menor para liberarlo de un poco de estrés. - Tenemos que seguir buscando.
- Pero Jae, las audiciones son mañana.
- ¿Y?
- Yo creo que deberíamos rendirnos.
- No digas eso Junsu. Esto ya no es por ese concurso, esto es para ti. Tú siempre te subestimas diciendo que no eres lo suficientemente bueno en nada. Si pudieras verte de la forma en que nosotros te vemos, te darías cuenta de la increíble persona que eres.
- Jaejoong tiene razón. Eres inseguro y la verdad,  no sé para qué. Con sólo ser tú mismo hace que te sobresalgas de los demás. Si me lo preguntarás, no podría negar que te encuentro muy lindo. - Junsu deja salir una pequeña sonrisa.
- Estoy de acuerdo con Yoochun. Eres muy lindo. Apuesto a que si tuvieras más confianza en ti mismo y le hablaras a Changmin, él vería la hermosa personalidad que tienes y de la que no se podría comparar con la de nadie más en el mundo. Él estaría consiente de que tal joya no puede conseguirse en ninguna otra parte y que sería el tonto más grande del mundo si deja ir tan valioso tesoro.
- ¿Ustedes realmente creen eso? - ambos chicos asienten afirmativamente. Sintiéndose conmovido por sus palabras, se limpia las lágrimas que empezaban a formarse en sus ojos. - Gracias. Ustedes son los mejores. No sé qué haría si no fuera por ustedes.
- No tienes que agradecernos Susu. Lo hacemos porque realmente nos importas. Eres como nuestro pequeño hermano. - el rubio lo abrazaba fuertemente.
- ¿Por qué no nos tomamos un pequeño descanso? Conozco un lugar en donde nos divertiremos mucho.
- Suena bien. ¿Qué dices Su? ¿Vendrás con nosotros?  - le pregunta el rubio.
- ¿A dónde iremos?
- No te preocupes. Estoy seguro de que les encantará. - le respondió un alegre pelinegro.
- Supongo que una pequeña distracción no nos vendría mal - le dijo Junsu.
- No se arrepentirán. - les dijo Yoochun.

Después de tomar sus cosas, salieron de la casa de Junsu y partieron al lugar donde Yoochun los llevaba.

*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*

- ¡Omo! ¡Esto es realmente genial! - dijo un fascinado Junsu mientras observaba todo el equipo con la que contaba la habitación.
- Y todavía no hemos empezado. - le sonrió el pelinegro a la vez que encendía una máquina y una televisión plasma comenzara su descenso de donde originalmente estaba posada. La televisión se encendió y automáticamente el programa de karaoke se inició. Yoochun conectó el micrófono inalámbrico por USB a la pantalla y regresó a donde lo esperaban sus amigos. - ¿Alguna vez habían hecho karaoke?
- Sólo en mi casa. - le respondió el rubio.
- Yo también.
- Bueno, la cuestión es divertirse. - una sonrisa cruzó por su rostro. - Y ya sé que canción quiero cantar.

Se acercó a la pantalla y empezó a teclear en el teclado táctil de esta. Ambos chicos empezaron a reír cuando reconocieron la canción Gee! de las Girls' Generation. No sólo Yoochun cantaba, sino que también bailaba al ritmo de la canción. La forma en la que lograba igualar a la perfección la coreografía, le hacía pensar al cobrizo que Yoochun seguramente lo había hecho antes. Cuando la canción terminó, Junsu y Jaejoong empezaron a aplaudirle al pelinegro quien se reverenciaba ante ellos.

- Claramente has hecho esta canción antes. - le dijo el cobrizo.
- ¿Quién no ha intentado bailar esa canción? ¡Es increíblemente pegajosa! Ahora, ¿quién sigue?
- ¡Yo! ¡Sigo yo! - Jaejoong toma emocionado el micrófono que le tendía Yoochun y tras teclear unas cuantas palabras, el pegajoso ritmo de Paparazzi de Kan Mi Yeon llenó la habitación.
- ¿Qué tienen ustedes con las canciones de chicas? - se reía Junsu cuando Jae terminaba su canción.
- ¡Es divertido! ¡Vamos inténtalo!  - el rubio le pasó el micrófono.
- ¿Pero qué canción canto?  
- La que tú quieras. Recuerda que el chiste es divertirse. - le contestó el rubio.
- No me sé muchas canciones.
- Entonces intenta algo que sabes. ¿Cuál es tu grupo favorito?
- DBSK.
- ¡Waaa! ¿En serio? ¡Los amo! - respondieron al unísono Jae y Yoochun.
- Ue Kyang Kyang! - Se rió el menor - Con razón son Soulmate. ¡Hasta hablan al mismo tiempo! - los mencionados se miraron avergonzados. - Creo que ya sé lo que quiero cantar.

Sonrió para sí mismo cuando tecleó el título de Hug de DBSK en la pantalla. Tras aclararse la garganta, la dulce melodía se esparcía por el aire a la vez que Junsu empezaba a cantar. Cerró sus ojos para perderse entre la letra de la canción. No pudo evitar imaginarse el rostro de un sonriente Changmin mientras que su voz seguía perdiéndose con el aire. Cuando la canción llegó a su fin, volvió a abrir sus ojos, sorprendiéndose al ver que tanto Yoochun como Jaejoong se encontraban mirándolo en shock. Las miradas inmóviles de sus amigos lo ponían nervioso.

- ¿Qué sucede? ¿Tan mal estuve? - ambos parecían salir de su estado de shock con las palabras del menor.
- Junsu....- fue lo único que pudo decir el rubio.
- Wow. - siguió el pelinegro.
- ¿Eh? - preguntó un confundido cobrizo.
- Junsu.... ¡creo que ya encontramos tu talento! - gritó emocionado el rubio.
- ¿Qué talento? - preguntó confundido.
- Susu-ah, ¡puedes cantar! - exclamó Yoochun.
- Se equivocan. Yo no....
- No lo hagas. Ya sé lo que vas a decir. Estás por decir algo como "No puedo cantar, no puedo bailar y no sé hacer nada bien." Incluso si dices que no, ambos estamos de testigos de que tienes una voz increíble.
- Jae tiene razón Su. De verdad puedes cantar. Deberías intentar cantar algo para el concurso.
- ¿Creen que pueda hacerlo? Hablo de.... ¿cantar frente a toda la escuela?
- ¡Claro que puedes hacerlo! Además,  ambos estaremos ahí para apoyarte. - le animó el pelinegro.
- Teniendo en cuenta que no tengo opción,  supongo que lo podría intentar.
- ¡Con esa voz tuya estoy seguro de que al público le gustará! - le dijo el rubio.
- Aún no he pasado la audición.
- Lo harás. Deja atrás esos malos pensamientos. Recuerda,  todo esto es para ayudarte a tener más confianza en ti mismo.
- Jae tiene razón. Es hora de que empieces a valorarte más,  salir de las sombras y empezar a brillar para que todo el mundo vea. - le sonrió el pelinegro.
- Ustedes en serio me van a hacer llorar algún día. - ambos le sonreían. - Ahora sólo falta escoger una canción para la audición y otra para el concurso.
- ¿Qué tal algo para Changmin? - El rubio bromeaba con el menor.
- ¡Hyung! - El cobrizo se sonrojó por el comentario del mayor.
- ¿Qué? No es como si no hubieras estado pensando en él mientras cantabas Hug hace unos momentos. ¡Inclusive estabas sonriendo! - podía sentir su rostro volverse aún más rojo.
- Tal vez...- dijo avergonzado - Está bien. Si lo hice.
- Te sugiero que cantes una canción suave para la audición y una vocalmente más difícil para el concurso. Si trabajaras mejor tu voz, apuesto a que podrías lograr alcanzar notas muy altas sin problemas.
- Si ustedes lo ponen de esa manera, entonces voy a practicar mucho.
- ¿Alguna canción que te llame la atención cantar? - le preguntó Jae. El menor lo pensó unos momentos y después sonrió.
- Para la audición voy a cantar On & On de DBSK y para el concurso...será una sorpresa.
- ¿Qué? ¿No nos vas a decir? - el cobrizo negó ante las preguntas del pelinegro.
- Quiero que sea una sorpresa.
- ¿Eso quiere decir que de verdad estás contemplando en cantarle algo a Changmin? – el menor sólo podía asentir avergonzado. - ¡Lo sabía!  - Exclamó un emocionado rubio.
- Pero no estoy seguro si va a ir al concurso o no. - Dijo el cobrizo.
- No te preocupes por eso Susu-ah. Él va a estar ahí.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro? - Le preguntó Junsu.
- Créeme, lo sé.

Y vaya que lo sabía.

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Junsu se encontraba parado justo al lado de sus amigos. Esperaban con ansias a que la presidenta Krystal terminara de pegar los resultados de las audiciones. Una vez terminada su labor, ella les sonrió y se retiró. Los tres se amontonaron tratando de alcanzar a ver los nombres plasmados en aquella hoja. Los nombres estaban por orden de presentación. Los tres terminaron de leer cuando el nombre de Junsu apareció al final de la hoja. No sólo había pasado la audición, sino que también sería la última presentación. Estaba agradecido por no tener que ser el primero. Quería tener al menos un poco de tiempo para agarrar confianza antes de salir al escenario. Estaba muy agradecido y hasta en cierto punto, emocionado.

- ¡Te dije que lo lograrías! Estoy muy feliz por ti. - le sonrió el rubio.
- Reservaron lo mejor para el final. - le dijo Yoochun. - ¡Es perfecto! Apuesto a que podrás confesarle tus sentimientos a Changmin. Y si tomamos en cuenta que eres el último, será mucho más especial.
- Yo creo que tienes buenas posibilidades de ganarte no sólo el corazón de Changmin, sino que el concurso también. - añadió el rubio.
- Daré lo mejor de mí. No importa si gano o no el concurso. He decidido que sólo quiero que esa persona sepa de lo que siente mi corazón por él. - sonrió avergonzado.  - Quiero confesarle mis sentimientos a través de una canción que escogí especialmente para él. No pretendo decir su nombre ni nada. Así que probablemente no sabrá que la canción es para él. Por ahora solo quiero que sepa que estoy enamorado y cuando obtenga el valor suficiente, se lo diré directamente.

Sus amigos asintieron. Ambos sabían que el menor realmente estaba intentando ser más valiente para poder luchar por lo que quería. Para ellos, el que Junsu les dijera eso era una clara señal de que estaba dispuesto a intentarlo. "Pequeños pasos a la vez." Se notaba su avance al decir que quería continuar en el concurso. Eso era una buena señal. Él podía hacerlo. Ellos sabían que podía.

- Bueno, vayamos a la cafetería. ¡Estoy hambriento! - Dijo Yoochun.

Los tres se dirigieron en dirección a donde se encontraba la cafetería y tomaron asiento en su mesa de siempre. Estaban desempacando sus almuerzos cuando un chico se les acercó y le sonrió a Jaejoong.

- ¡Hola Jae! ¿Qué me cuentas?
- ¡Hola Yunho! ¡Me alegra que pudieras venir! Siéntate con nosotros. - El pelirrojo asintió y tomó asiento a lado del rubio.
- Chicos, él es Yunho. Va en mi clase de baile. Yunho, ellos son Yoochun y Junsu.
- Es un gusto conocerlos chicos. - les sonrió amablemente.
- Igualmente. - Dijeron al unísono.
- Espero que no les moleste que coma hoy con ustedes.
- Para nada. No es molestia. - le respondió Yoochun
- Es agradable conocer gente nueva. - Añadió Junsu.
- Hablando de gente nueva, también invité a un amigo con nosotros. Como olvidó su almuerzo en casa, fue a comprarse algo. Oh! Ahí viene. - Alzó la mano para indicarle a su amigo por donde lo esperaban.

Había muchos chicos que venían en su dirección, pero uno en particular sobresalía de los demás. Junsu podía sentir cómo su corazón aceleraba sus latidos con la visión de Changmin. "Él no estará caminando para acá, ¿verdad?" pensó para sí. Perdió todo pensamiento cuándo Changmin se detuvo a lado de Yunho y les sonrió.

- Hola chicos. Soy Changmin y también soy el mejor amigo de Yunho. - hizo una reverencia en respeto hacia sus hyungs.
- Es un placer conocerte Changmin. Mi nombre es Jaejoong. - el rubio le dijo.
- Soy Yoochun y él es Junsu. - el más alto les sonrió y asintió.
- Es un placer conocerlos. - Tomó asiento a lado de Yunho, pero dado a su posición, también quedaba al lado contrario de Junsu.

El menor estaba tratando de actuar lo más tranquilo posible delante de él, pero no era nada sencillo. Más que nada por el hecho de tenerlo a sólo centímetros de distancia. El saber eso hacía que su corazón latiera con más fuerza. Él era mucho más guapo de cerca. Gracias a eso, el menor podía apreciar mejor sus facciones. La madurez lo estaba convirtiendo en todo un hombre, aunque eso no le impedía conservar rasgos faciales de su niñez. Su alta y delgada figura, sumado a las facciones de su rostro, lo convertía en un exquisito espécimen de hombre.

Rápidamente bajó la mirada hacia su plato de comida, evitando así perderse entre los orbes oscuros que habían girado en su dirección y que ahora lo miraban curiosos. Temía que Changmin se hubiera dado cuenta de que lo había estado observando, aun cuando lo hacía a través del rabillo del ojo. No quería que él creyera que era algún tipo de stalker. Jaejoong debió percibir su nerviosismo porque empezó una conversación entre todos, aligerando así el ambiente. Junsu estaba realmente agradecido de tener de amigo a alguien tan divertido y amigable como Jae. En poco tiempo, había logrado tenerlos al borde de lágrimas por tanta risa. Empezó a compartir sus historias vergonzosas de sus clases de baile y un avergonzado Yunho les dijo de la vez en que tenía que hacer unos movimientos que requerían mucha flexibilidad pero qué de tanto esfuerzo, acabó por romper sus pantalones. Como no tenía un extra par, tuvo que pedirle prestado su uniforme al conserje de la escuela para poder regresar a su casa. Para suerte de Yunho, las clases de baile eran en la tarde y no muchas personas llegaron a verlo. Eso sí, sus compañeros de baile, e inclusive el maestro, se dieron la risa de sus vidas. Junsu no se pudo contener y terminó riendo su risa tan característica.

- Ue kyang kyang! - ante el sonido de su delfinezca risa, los demás estallaron en más risas.
- Junsu-ah, tienes una risa bastante curiosa. - le dijo Yunho.

El menor sintió su rostro enrojecerse. Era conocido por tener una risa parecida a los sonidos que hacía un delfín. Se sentía un poco avergonzado por habérselo dado a conocer a Yunho y a Changmin.

- Perdón. Me dejé llevar. Es que Yunho hyung es muy divertido. - el mayor le sonrió.
- Yo creo que tu risa es bastante linda. - no fue Yunho quien lo había dicho, sino Changmin. No sólo eso, también le sonreía tiernamente.

Si el comentario de Yunho lo había hecho sonrojar, ahora sentía que su rostro ardía y que su corazón amenazaba con estallarle. Comenzó a reír nerviosamente. Jaejoong y Yoochun compartían la misma sonrisa, parecían estarse aguantando de no ponerse a gritar como fanboys emocionados.

- Gracias. - fue lo único que salió de su boca tras haberse calmado un poco.
- De nada. - le sonreía.
- Oye chicos, ¿ustedes van a ir al concurso de talento este viernes? - les preguntó Yoochun.
- Yo creo que sí. Changmin y yo estábamos planeando en ir juntos. ¿Quieren ir con nosotros? - los demás asintieron emocionados.
- De hecho, Junsu va a participar y queríamos ir a animarlo. - les dijo Jae.
- ¿En serio? ¡Que padre! Yo también quería participar pero después de ese incidente con mis pantalones, pues la verdad las ganas se me quitaron. La verdad es que no quiero pasar por eso de nuevo, y menos en público. - comentó avergonzado Yunho.
- ¿Y qué vas a hacer? - le preguntó curioso Changmin a Junsu.
- Estoy planeando en cantar una canción. - le contestó un poco nervioso.
- No sabía que podías cantar,  ¡es asombroso! - le sonrió el menor. Estaba agradecido de estar sentado porque seguramente se hubiera caído directito al suelo si hubiera estado de pie.
- ¿Qué vas a cantar Junsu? - le preguntó Yunho.
- ¡No ha querido decirnos! Sigue diciendo que es un secreto. - se quejó el rubio.
- ¿Con que un secreto eh? - mirando a Junsu quien solo asintió en respuesta - Supongo que ya lo sabremos el viernes. - le sonrió el mayor.
- Y estaremos ahí para animarte. - agregó un sonriente  Changmin. ¿Qué había dicho? ¿De verdad le había dicho que iba a estar ahí para animarlo? ¿De verdad iba a estar ahí? - Te lo agradecería mucho. Gracias. - le regresó una tímida sonrisa.
- Omo! ¿Tan tarde ya? - todos voltearon a ver al rubio. - ¡Tenemos clase en 5 minutos!
- Supongo que ya nos tenemos que ir. - Yoochun les dijo. Los demás asintieron y se levantaron de sus asientos.
- ¡Nos vemos después chicos! - se despidió Yunho de ellos con una sonrisa.
- ¡Los esperamos el viernes después de clases! ¡Adiós! - se despidió el menor de ellos. Antes de irse detrás de Yunho, le dedicó una última sonrisa a Junsu.
- Waaa! ¡Changmin acaba de sonreírte! - un emocionado grito vino por parte del rubio mientras caminaban de regreso a su salón. Junsu sólo pudo sonrojarse.

Seguía sin poder creer que tan solo unos momentos atrás tuvo al mismísimo Shim Changmin delante suyo. Parecía producto de una de sus tantas fantasías con el menor. Pero no, esto era la realidad. Las pequeñas marcas en sus muñecas eran prueba de ello. Y es que mientras almorzaba con ellos, en varias ocasiones se había pellizcado las muñecas por debajo de la mesa para comprobar si de verdad todo eso no era producto de su imaginación. Sonará algo tonto pero de verdad lo había hecho. No todos los días podías tener al hombre de tus sueños hablándote y sonriéndote de esa manera que derrite a cualquiera. Es obvio que lo primero que pensarás es en sí no es solo una cruel broma de tu subconsciente. Quería comprobar la veracidad del asunto y pues pellizcarse fue lo primero que se le ocurrió.

- No sólo eso. ¡Incluso le dijo que iría al concurso a animarlo! - añadió el pelinegro. Ante eso el ligero rubor en sus mejillas se tornó visiblemente más rojo.

El menor sabía que haber tenido a Yunho y a Changmin comiendo con ellos había sido idea de Jaejoong. No sabía lo cierto que había estado el rubio cuando le dijo que Changmin iba a estar ahí en el concurso. Por algún motivo, había logrado mantener la compostura y no dejarse desmayar ante su amor platónico de tanto tiempo. Ok...tal vez desmayarse era un poco exagerado, pero seguramente la rojez en sus mejillas hubiera delatado sus sentimientos al más alto. No quería que el menor supiera de sus sentimientos hasta que estuviera listo para confesarse. Pero gracias al rubio, sus planes han cambiado. Conociendo el hecho de que Changmin iba a apoyarlo en el concurso, decidió que se confesaría ese mismo día. Temía que si Changmin le seguía hablando en forma amistosa, sería la única forma en la que él podría verlo, como un amigo y ya.

Después de que llegaran al aula y de estar sentados en sus respectivos asientos, el menor volteó a ver a sus dos amigos.

- Chicos... - ambos voltearon a verlo curiosos. - He decidido que le confesare mis sentimientos a Changmin este viernes después de mi presentación. - Lo dijo en voz baja de modo que solo ellos podían escucharlo. Ambos intercambiaron miradas sorprendidas.
- ¿Estás seguro? - le preguntó el rubio. El menor sonrió ligeramente y asintió.
- Tengo miedo de que si continúo hablándole en forma amistosa, sólo podrá verme cómo un amigo. El concurso es en tres días. Si voy a hacer esto,  necesito practicar mucho. - sus amigos le sonrieron de manera comprensiva.
- Sólo procura no esforzarte demasiado, ¿ok? - el menor asintió.
- No se preocupen, conozco mis límites. Yo sé cuándo es hora de parar.

Estuvieron de acuerdo con él. Sabían lo importante que era esto para el menor. Era un movimiento bastante valiente por parte del cobrizo, ellos honestamente deseaban que todo saliera bien para su pequeño "hermano". Con eso arreglado, regresó la mirada hacia el frente de la clase. Justamente iba entrando el profesor para dar inicio a la clase.

El menor estaba consciente de que tenía mucho qué hacer. Antes, sólo había pensado en aprenderse la canción para el concurso y ya. Ahora las cosas dieron un giro inesperado. Tenía que trabajar extra duro para que su canción sonara lo mejor posible. Tenía que arrasar con cada nota si quería transmitir sus sentimientos a través de ella. Changmin iba a estar ahí,  no sólo eso, iría a apoyarlo. Quería impresionarlo, dejarlo realmente impresionado. Sonará un tanto cursi, pero quería que su voz fuera capaz de mover el corazón de Changmin hacia su dirección. Después, le diría los sentimientos que su corazón guardaba. Tanto que hacer y poco tiempo para ello. Aunque si al final lograba conquistar el corazón de Changmin, todo habría valido la pena.

Insano - Cap. 11

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¿Locura o Cordura?

Lo llevó al departamento cuando le dieron por fin el alta, Junsu no vio a su novia en todo ese tiempo, se dedicó a estar atento a su compañero de piso, el mayor se sintió de mejor ánimo, incluso quiso cocinar, aunque se dio cuenta que Junsu se deshizo de todos los cuchillos del hogar, así que solo podía cocinar si no tenía que cortar. Se conformaron con una pasta sazonada con especias

  • Toma —dijo Junsu a Jaejoong cuando le sirvió un vaso con agua, llevándoselo a su habitación. El mayor sonrió, se sentía bien justo a Junsu, él lo cuidaba y lo trataba como un pequeño hermano

  • Gracias —respondió tranquilo, miró el semblante de Junsu, él rebuscaba entre las sábanas limpias del clóset, cogió una limpia y se la llevó al mayor

  • Descansa —habló con amabilidad y caminó hacia la puerta, pero Jaejoong lo detuvo, entonces él volteó, se miraron a los ojos

  • Quédate, duerme conmigo esta noche —pidió con un extraño sonrojo que a Junsu solo le causó preocupación

  • Lo siento yo…

  • Solo esta noche, por favor —suplicó casi con lágrimas en los ojos, Junsu temió dos cosas distintas entre sí y estaba confundido

Lo primero que sospechó es que Jaejoong realmente estuviera temeroso y desprotegido, y que eso lo llevaría a cometer alguna otra locura, aún había espejo en su habitación, y si lo rompía podía usar los fragmentos como arma. Lo segundo que sospechaba es que estuviera usando su último intento de suicidio como pretexto para manipularlo, para que de alguna forma cediera ante él en ausencia de Yoochun. Cualquiera de las dos posibilidades eran fuertes para Junsu, que tragó saliva con dureza y decidió arriesgarse, así que sonrió

  • Está bien, iré a vestirme —consintió en hacer caso a su primera sospecha, no quería dejarlo solo en la primera noche ahí

Junsu fue a su habitación, se puso algo de ropa cómoda para dormir, apagó la luz y fue a la habitación contigua, su compañero estaba acostado, boca arriba, al verlo le sonrió, se movió en la cama aunque había espacio pero le hizo aún más a Junsu, él apagó la luz de la habitación y se metió bajo las sábanas, lo más alejado posible de él. Se quedaron callados unos momentos

  • Gracias Junsu —rompió el hielo— Me has cuidado

  • No es nada —respondió amablemente y cerró los ojos, dispuesto a dormir

  • Quisiera agradecerte de otra forma —su voz, sonó como un eco extraño, Junsu lo veía venir pero no hizo nada por detenerlo, sintió la mano de Jaejoong colarse por debajo de su ropa interior y sostenerle el miembro. Ni siquiera supo cuando se acercó lo suficiente, pero el mayor aún estaba acostado boca arriba, con la mano derecha ocupada en su miembro, provocándole una erección

  • No es necesario —gimió Junsu, mordiéndose después el labio, miró hacia abajo, sus pupilas se habían acostumbrado a la oscuridad, observó la mano del mayor agitándose de arriba hacia abajo, por debajo de las sábanas, miró a su lado y Jaejoong se masturbaba también, con la mano izquierda, ambos al mismo ritmo

Jaejoong se mordió el labio con fuerza y luego exclamó un gemido, se había corrido justo después de Junsu, le soltó el miembro al menor y se limpió la mano, también soltó su pene y lo limpió. Sus ropas, perfectamente acomodadas no parecían haber vivido ninguna tribulación

  • Ya duérmete —pidió Junsu sintiéndose culpable, se sintió peor que Yoochun, aprovechándose así de la necesidad de atención de su compañero. Se giró hasta darle la espalda y mirar la fría pared, pero instantes después sintió los brazos de Jaejoong en torno a su cintura, su rostro pegado a la espalda, no hizo nada por librarse y lo dejó abrazarse así a su cuerpo, cerró los ojos e inevitablemente se quedó dormido.

La mañana siguiente Junsu se despertó muy temprano y antes que Jaejoong lo hiciera también, salió de la habitación de su compañero, tomó un baño y fue luego a la cocina, comió algo ligero antes de prepararse para ir a la escuela, tomó sus cosas, las llaves del auto y fue por su novia, como cada mañana. A la hora del almuerzo, Junsu y Hani fueron a la cafetería de la escuela, mientras ella le hablaba de temas triviales él fingía ponerle atención, ni siquiera notó cuando ella intentó tomarle la mano por encima de la mesa, no notó cuando ella lo miró con desconfianza y apenas se dio cuenta que ella estaba enojada cuando levantó la voz

  • Amor, te estoy hablando —regañó molesta, cruzándose de brazos

  • Te escucho —respondió secamente, luego intentó sonreír, pero sus pensamientos estaban tan inmersos en Jaejoong y Yoochun que no pudo fingir bien, ella suspiró

  • ¿Son los exámenes? ¿Problemas en tu casa? Puedes contármelo, pero no finjas que estás bien —dijo preocupada, volvió a intentar tomar su mano, esta vez él se dio cuenta y la sujetó

  • Estoy bien —mintió, pero esta vez tuvo más suerte y ella le creyó —Sí, son los exámenes —sonrió y le besó el dorso de la mano, luego se la soltó, casi con frialdad

  • Ven a mi casa saliendo de clases, no están mis papás —dijo con emoción— Estudiemos juntos

  • Sí —respondió por inercia, luego se levantó de la silla, ella lo observó fijamente, volviendo a pensar que algo le sucedía y no quería contárselo. Hani se levantó de la silla también y fue hacia él, colocándose al frente le rodeó el cuello con los brazos y lo besó en los labios

Junsu abrió más los ojos por la sorpresa, ellos no solían ser la clase de parejas que se daban muestras de cariño por todos lados, miró a su alrededor y sintió como si algunas miradas lo acusaran por no reaccionar como “hombre”, así que sin remedio la tomó por la cintura y la besó, tratando de ser apasionado pero no podía, cada vez sentía menos por ella, no le provocaba nada. Al separarse ella sonrió, lo abrazó y le habló al oído

  • Te amo —susurró con dulzura

Por primera vez la culpa fue insoportable para Junsu, aunque ella se lo decía seguido, aunque ella lo amara, él jamás era cariñoso con ella, ni siquiera cuando comenzaron a salir, cuando al menos la curiosidad lo hacía actuar como un novio normal

  • Ya es tarde, ve a clase —fue su respuesta, seca. Hani lo soltó y le miró a los ojos, sonrió con tristeza y se fue— Perdón, yo no… —pensó, aunque habría querido decírselo de una vez, ni siquiera entendía porque seguía con ella, tampoco entendía como ella no lo abandonaba, ella se estaba convirtiendo para él en una costumbre y nada más.

Volvió a pensar en Yoochun, en como usaba como objeto sexual a Jaejoong, entonces él era igual, usando a Hani como objeto de la apariencia y nada más. Junsu pagó la cuenta y se marchó, no notó a Eunhyuk que estaba sentado en otra de las mesas, su amigo lo había visto estando con Hani, incluso a la distancia percibió su frialdad, y cuando ella pasó a su lado y vio sus ojos a punto de llorar se preguntó si algo sucedía con su amigo, hacía días que ni siquiera hablaba con él


Con un nuevo intento para probar suerte, Jaejoong fue a casa de Yoochun, llamó con insistencia a la puerta pero nadie abrió, como siempre que iba. Sintió deseos de llorar, de golpear esa puerta y derrumbarla, se sentía angustiado, pensando en él, en sus ojos mirándolo con deseo, en sus manos tocándolo con pasión, lo necesitaba, por muy maldito y bastardo que fuera, por mucho que en dos ocasiones atentó contra su salud, desesperado por su abandono. Jaejoong estaba al borde de la locura

  • ¡Yoochun! —gritó con angustia, jalándose el cabello, mirando hacia una de las ventanas del segundo piso— ¡Ábreme! Necesito verte —insistió, sintiendo deseos de llorar. Un par de curiosos asomó la cabeza por las ventanas de su casa— ¡No me ignores! —volvió a gritar, entonces la puerta por fin se abrió

Hecho una furia Yoochun salió, sin darle tiempo a nada lo jaló con fuerza del brazo y lo metió a la casa, aventándolo hacia el interior, luego cerró la puerta, mirándolo con tanto enojo que Jaejoong retrocedió un paso, con miedo

  • ¿Qué te sucede imbécil? Haciendo escenitas —preguntó enojado— Te había ignorado porque solo eras un desesperado durmiendo afuera de la casa como perro, pero estos escándalos no los toleraré, estás advertido —sentenció con dureza, Jaejoong tragó saliva, con tristeza

  • Perdóname, no sabía que más hacer —se disculpó agachando la cabeza

  • No me importa, ahora lárgate de mi casa

  • ¡No! —respondió enseguida, levantó la mirada y lo observó — ¿Por qué estás haciendo esto? Ni siquiera explicaste nada, simplemente te escondiste, estábamos tan bien los tres

  • Porque me aburrieron —contestó secamente, sin entrar en detalles, aunque estaba mintiendo, no quería contarle lo de Jeju

  • Pero era lo que querías

  • No —contradijo mientras una sonrisa retorcida aparecía en sus labios —Yo quería a Junsu muerto a mis pies, como una zorrita, igual que tú —se rio un poco— Pero creo que él es más fuerte que tú

  • Lo es —respondió Jaejoong. Tenía puesta una camisa de mangas largas, para cubrir los vendajes de su último intento de suicido, pero ante Yoochun se recorrió la tela y le mostró las muñecas, una con el vendaje, Yoochun borró enseguida su sonrisa, miró fijamente la herida cubierta y levantó los ojos, topándose con la mirada llorosa del otro

  • ¿Eres tan idiota? —preguntó molesto, y quizás por primera vez asustado

  • Es porque no puedo dejar de amarte —sonrió con amargura— Pero él es bueno conmigo y yo soy una basura —comenzó a llorar— Debería morir, no te sirvo y a él solo le doy problemas —cubrió su rostro con ambas manos, Yoochun empuñó su mano derecha, quedándose quieto, su respiración agitada

Lo curioso del amor retorcido es que no sabes en que momento nace o muere, pero eres testigo de lo que a su paso deja. En esos momentos Yoochun supo que la vida de Jaejoong era más importante para él de lo que quisiera admitir, pero se quedó de pie, mirando llorar ahogadamente a ese patético y destruido individuo. Le excitó verlo así, derrumbado, a sus pies emocionalmente, su exacerbado ego lo llevó a pensar en lo perfecto que Jaejoong resultaba a su vista en esos momentos

  • Eres tan patético —espetó mientras sonreía, acercándose a él, Jaejoong destapó su rostro y lo miró con sorpresa. Yoochun llegó hasta él y le agarró el rostro por el mentón, apretando los dedos contra sus mejillas —Mi pobre y patético bebé —con su otra mano le acarició el cabello y Jaejoong cerró los ojos, cuando Yoochun le sostuvo con fuerza y tiró hacia atrás, el mayor entreabrió los labios y sonrió, sintiendo pronto la lengua de Yoochun dentro de él, antes que ambos compartieron un húmedo y sucio beso

Se lo llevó al sillón más cercano y tuvieron sexo, rudo, salvaje. Yoochun no se molestó en no dejar marcas en su piel, en ser violento, escuchando con placer los gemidos del otro, agradecido con él, por volver a formar parte de sus deseos, se dejó hacer cuanto Yoochun quiso, le permitió todo. Lloró al final del acto, había deseado tanto eso que en esos momentos estaba en la gloria

Yoochun lo observó tirado en el sillón, desnudo, lamiéndose la herida de una mordida en su brazo, cual gato, Yoochun se acercó y lo sujetó con fuerza del mentón, le dio un beso profundo, buscando con descaro sus amígdalas, la saliva escurrió por las comisuras de los labios de Jaejoong y cuando se separaron lo miró con amor, embelesado

  • Te extrañé mucho —dijo Jaejoong alucinado, Yoochun lo miró con indiferencia, se colocó la ropa enseguida, también había extrañado el sexo con él, pero no dijo nada

  • Patético, siempre lo serás —se encogió de hombros, Jaejoong lo miró en silencio detenidamente, luego sonrió

  • Me encanta cuando dices eso —dijo sinceramente, Yoochun enarcó una ceja, sorprendido, esa bipolaridad en Jaejoong a veces lo desquiciaba

  • ¿Te gusta eso? —el otro asintió

  • Al principio me sentía mal, después se volvió… —mordió su labio inferior y lo miró a los ojos. Yoochun se acercó hasta él, se sentó a su lado en el sillón y le acarició la mejilla

  • ¿Te gusta que te llame zorrita? —Jaejoong sonrió, luego asintió— No cabe duda —sonrió con desprecio— Eres una puta barata —levantó su mano y le dio una bofetada, el mayor jadeo, mirándolo luego con los ojos perdidos, Yoochun se acercó y le lamió la mejilla herida, haciéndolo sonreír, bajó su mano hasta el trasero y le apretó la carne, con fuerza, haciéndolo gemir, luego le dio una fuerte nalgada

  • Fóllame otra vez —suplicó con urgencia, pero Yoochun solo sonrió

  • Lárgate de mi casa —espetó con desprecio

  • No, volverás a desaparecer —dijo con tristeza. Yoochun se levantó del sillón

  • ¿Quieres que volvamos? —preguntó luego de pensarlo unos segundos, Jaejoong rápidamente se puso de pie y asintió

  • Sí mi amor, si quiero —dijo con emoción

  • Convenceremos a Junsu de nuevo —sonrió entusiasmado, si continuaba esperando a que él volviera terminaría perdiendo, pero si usaba de nuevo a Jaejoong entonces la posibilidad era grande

  • Lo que tú quieras —se acercó hasta él y lo abrazó— ¿Sabes? Me gusta mucho a mí también, quiero mucho a Junsu —dijo sinceramente, a Yoochun le extrañó que dijera eso pero no comentó nada

  • Tengo una idea… —sonrió de nuevo, separando a Jaejoong de él, este lo observó fijamente, en espera de escuchar aquella idea.


Cuando Hani dejó el libro justo a su lado en la cama, estiró los músculos, miró hacia el otro lado de la habitación y Junsu estaba sentado en el suelo, leyendo un libro, bostezaba de vez en cuando, hasta que cansado talló sus ojos

  • ¿Tienes hambre? —preguntó ella desde la cama, luego se levantó, él elevó la mirada y solo negó en silencio, luego volvió a su libro— Descansa un poco —dijo al llegar hasta él, sin su permiso le quitó el libro y lo cerró, él la miró enojado

  • Me perdiste la página —dijo con fastidio

  • Lo siento —respondió al instante al ver su gesto de enojo, Junsu le quitó de nuevo el libro y lo apartó de los dos

  • No importa —dijo amablemente y le sonrió

  • ¿Sabes? Necesitas relajarte —sugirió con una sonrisa, se colocó justo atrás de él, hincada, apoyó las manos en sus hombros y comenzó a darle un masaje, Junsu cerró los ojos al instante— Estás súper tenso amor —observó preocupada, los músculos de él estaban tensos, hechos nudos

  • Un poco —contestó, comenzando a relajarse. En su mente miles de ideas lo mantenían tenso, el temor de que Jaejoong se quitara la vida, o que sucumbiera de nuevo y fuera tras Yoochun. Además el estrés de no querer admitir que lo extrañaba, que deseaba estar con él

Sus labios, sus manos, esos ojos arrogantes mirándolo y diciéndole “Eres mío”, su cuerpo, sobre el suyo, dominándolo, demostrando el poder que tenía sobre él, ese poder de seducción tan fuerte que le robaba los sentidos. Sin darse cuenta Junsu estaba pensando demasiado en Yoochun, en sus recuerdos de él haciéndolo suyo, entonces no pudo evitarlo y tuvo una erección, no por el buen masaje de su novia, sino por aquellos recuerdos que lo atormentaban

Hani se detuvo de pronto y Junsu abrió los ojos, se topó con la mirada inquisidora que su novia le mostró, ligeramente inclinada hacia él, en su costado

  • Junsu —dijo en voz baja y su mirada viajó discretamente hacia su entrepierna, él lo notó y también miró, sonrojándose enseguida. Hani se apartó de su espalda y aún hincada cerca de su hombro le sonrió

  • Lo siento —se disculpó Junsu enseguida, intentando alejarse de ella, pero fue inútil, las delicadas manos en torno a su cuello y los labios ofreciéndole un beso no lo dejaron moverse, tardó en responder pero la besó, lento, con duda, sin notar lo feliz que ella estaba

Junsu era el primer novio de Hani, en toda su vida siempre se dedicó a vivir las exigencias de sus estrictos padres, absorta en los estudios. Cuando su amigo Juno le dijo que tenía un hermano soltero y que deseaba presentárselo no dudó en aceptar, pidió permiso a sus padres para salir con él y ellos confiaron en Junsu enseguida, un muchacho guapo e inteligente, amable y atento, de buena familia, así que decidieron que era momento de dejarla tener novio

Las amigas de Hani siempre le contaban sus anécdotas con los novios, a veces, en la intimidad del momento, al calor de algunos besos, ellos siempre terminaban con erección, y aunque no siempre tenían relaciones sexuales con ellos, a veces un jugueteo con la mano era la solución, algo perfectamente normal, según le contaban, pero a ella jamás le pasó con Junsu, su novio era más bien del tipo “voy a respetarte”, pero aunque a veces se besaban apasionadamente, aunque él le acariciaba más bien de forma torpe y ella intentaba ser un poco más atrevida, Junsu nunca experimentó lo que sus amigas le contaban sobre sus novios. Hani llegó incluso a pensar que tal vez ella era el problema, quizás para Junsu no era una chica sexy ni interesante y que estaba con ella solo para no aburrirse demasiado

Pero ahora estaba feliz, en lo que ella creía un inocente masaje, se había convertido en algo erótico para su novio y pudo por fin provocarle algo de interés. Pero ella ignoraba todo detrás de aquella erección, ella ignoraba que durante las noches de pensamientos tormentosos, Junsu se masturbaba pensando en hombres, específicamente un hombre, del que estaba irremediablemente enamorado, ella ignoraba que un par de veces él, a quien consideraba el más respetuoso de los hombres, se sumía en un torbellino de pasión con dos de ellos, ella ignoraba que al calor de la renuncia de la razón, Junsu se dejaba poseer, que entregaba su cuerpo, dejándose dominar por los deseos más sucios de dos personas a las que en un tiempo consideró sus mejores amigos, a quienes ahora solo podía ver como dos personas que dependían de él y a los que su novio comenzaba también a depender

La mano izquierda de Hani bajó de su cuello hasta el abdomen, dudó un poco y luego sin remedio le acarició la entrepierna, por encima del pantalón, Junsu reaccionó y cortó abruptamente el beso, alejándola sutilmente de él

  • ¿Qué pasa? —preguntó ella preocupada, él desvió la mirada y sonrió nervioso

  • Yo no… perdóname, no está bien —contestó dudando, luego la miró de reojo, ella sonrió tímidamente y se acercó de nuevo, le tomó el rostro entre las manos y besó suave sus labios, luego lo miró

  • Está bien… llevamos mucho tiempo juntos —dijo con voz baja, le dio otro beso y luego se abrazó a él, dejándole caer el peso de su cuerpo. Junsu hizo un esfuerzo por no irse hacia atrás y la sujetó de la cintura, hundiendo su rostro entre el cuello y el hombro de ella, cerró los ojos

  • Hani, yo…

  • Quiero hacer el amor contigo —susurró con esfuerzo, el rostro sonrojado, pero abrazándose a su espalda con nerviosismo, Junsu sintió el temblor de su cuerpo, la culpa volvió a él, pero por alguna razón el olor de su perfume le recordó a Jaejoong y un espasmo extraño lo hizo temblar. Recordó la boca del mayor, regalándole placer mientras sus ojos inquisidores miraban los suyos, preguntándole sin palabras si estaba disfrutando el acto

  • ¿Estás segura? —preguntó en medio de un jadeo. No la deseaba, pero los recuerdos de su compañero de piso profanando su cuerpo con aquella boca experta comenzó por excitarlo

Junsu la separó de él, solo para tomarla suavemente del rostro y robarle un apasionado beso que la dejó sin aliento. Se levantaron del suelo y Junsu la llevó rápido hacia la cama, comenzó a besarle el cuello mientras bajaban al colchón, no sintió deseo alguno de besarle más, comenzó en cambio por quitarle la ropa, pero al tenerla desnuda no miró su cuerpo, evitó también mirar sus ojos, pero los ojos brillosos de ella no dejaban de mirarlo. Junsu se desnudó más rápido de lo que hizo con ella, bajó un poco más y le besó con pasión, jadearon al separarse luego que el aire terminó

  • Junsu —suspiró nerviosa, él la tocó más bien por compromiso que por querer disfrutar de su tersa y cálida piel. Extrañó la piel varonil de Yoochun, áspera y caliente, extrañó las manos de él, tocándole sin pudor, en cambio se topó con las manos de ella, explorando tímidamente su pecho, mientras él bajaba y le sostenía las piernas, separándolas lentamente —Sé amable —pidió con miedo, él solo sonrió

Se había acostado con dos mujeres antes que con ella, con la primera disfrutó mucho, había sido su primera vez, era adolescente y la pubertad es mala amiga, lo habían hecho en el salón donde guardaban los balones de la escuela, fue rápido y él se corrió precozmente, como les solía suceder a la mayoría de hombres cuando lo hacían por primera vez siendo tan jóvenes. Con la segunda lo hizo en tres ocasiones, ella era mayor que él, con más experiencia, la primera vez que la hizo suya fue en casa de ella, a diferencia de la primera, se tomó su tiempo, intentó experimentar otras cosas, pero disfrutó menos; la segunda vez con la segunda mujer fue un desastre, pagaron un Motel nada alentador, ella fue más bien fría y lo aburrió; la tercera y última vez con ella fue el día que terminaron, Junsu se dio cuenta que para excitarse con una mujer necesitaba de mucho previo y concentración, sabía que eso solo podía significar una cosa, pero se lo negó a él mismo, no pudo aceptarlo hasta el día en que junto con Yoochun y Jaejoong experimentó realmente lo que era estar excitado

Exclamó un fuerte quejido de dolor cuando él se introdujo, pese a que fue cuidadoso, lento, le miró la frente llena de sudor y sintió compasión por ella, se agachó y le ofreció un beso sincero. Se besaron mientras él intentaba balancearse lentamente, hasta que el dolor la hizo apretar los labios, cerrar los ojos con fuerza, se abrazó a su espalda y hundió las uñas en la carne, sutilmente, el ligero dolor que Junsu sintió extrañamente lo excitó, se agachó hasta su oreja y susurró

  • Ayúdame —pidió amablemente— Muévete… —sujetó con mayor firmeza sus piernas y le movió con sutileza la cadera para darle indicación. Junsu pensó en el dolor que le estaba ocasionando y que si él hacía todo el esfuerzo quizás la lastimaría más; se sintió desesperado, si de él dependiera sería hosco y rudo, pero estaba conteniéndose

Se movió con vaivenes precisos pero suaves, sintiendo que ella movía su cadera, buscando junto a la pelvis del otro el movimiento perfecto. Los pensamientos de Junsu no abandonaron del todo a Hani, pero se concentró en no perder la erección debido al poco interés que tenía por aquella húmeda y apretada vagina, recordó aquella vez con Yoochun en el baño, cuando fue rudo en Jeju, se sintió enfermo pero en esos momentos era lo que más le excitaba. Pensó también en aquella vez con Jaejoong, haciéndole un oral por el simple hecho de sentirse solo, devastado. Recordó aquellas veces con los dos aprovechándose de su cuerpo, cuando los tres, perdidos entre el placer y el morbo realizaban tríos

No duró en realidad mucho, se corrió dentro con ímpetu, sintiendo como ella le apretaba con toda su fuerza la espalda, escuchó su placentero y doloroso gemido cerca de su oído. El también gimió, esforzándose por no nombrar a Yoochun, los labios de su novia lo buscaron enseguida y se besaron pausadamente, intercambiando respiraciones agitadas, el aliento cálido, la humedad de la boca del otro. Al separarse Junsu buscó la mirada de Hani, vio las lágrimas que se resbalaban por sus mejillas, subió su mano y las secó, luego le dio un beso justo abajo del pómulo

  • ¿Estás bien? —preguntó preocupado, ella asintió, entonces con cuidado salió de ella, ambos jadearon al separarse

Junsu se acostó a su lado y ella buscó sus brazos, pero él se los cedió por breves segundos, luego la apartó, la chica lo miró con duda, pero él parecía haber recuperado la frialdad que le mostró esa mañana en la cafetería

  • Es tarde, debo irme —dijo con indiferencia, la miró a los ojos, ni siquiera sintió un poco de curiosidad por su cuerpo desnudo, no le interesaba si era atractivo o no

  • Está bien —respondió sin remedio, él se acercó a ella y le besó suave en los labios, luego le sonrió, esforzándose por ser amable y atento, pero realmente no había cosa que deseara más en esos momentos que marcharse rápido de esa casa, si se quedaba más tiempo ahí la culpa lo mataría

Junsu se levantó de la cama y comenzó a vestirse tranquilamente, no quería mostrarse ansioso por irse frente a Hani, volteó luego hacia la cama y la vio moverse del lugar donde la había dejado, observó las sábanas, mezclada con el semen y sus fluidos había sangre

  • ¿Tienes el periodo? —preguntó un poco confundido, cuando le quitó la ropa no vio ninguna toalla sanitaria. Avergonzada Hani se giró hacia él y agachó la cabeza, tenía el rostro completamente sonrojado

Junsu lo entendió entonces y se sintió estúpido por no haberse dado cuenta antes, cuando la penetró no pensó en la causa del esfuerzo inicial, el llanto, las muestras de dolor, los gemidos ahogados, tensos. Le había robado su primera vez a una chica por la cual ya lo único que sentía era culpa o lástima, a la que no sabía cómo terminar, quería deshacerse de ella y no había podido, en cambio la hizo suya sin siquiera haberlo deseado, pese a que sabía que ella lo amaba, que se esforzaba por hacerlo sentir bien. La culpa fue peor que nunca, aflojó la mirada y observó la tímida figura, fue hacia el otro lado de la cama y se sentó a su lado, la estrechó entre sus brazos y le besó la mejilla, ella se abrazó cálidamente a él y lloró sobre su hombro, pero no era tristeza, era la felicidad que no cabía dentro.

Salió de la casa lo más deprisa que pudo, afuera ya era de noche, condujo rápidamente, angustiado, desesperado, tenso, hasta que llegó al departamento, estacionó el auto pero no bajó de él. Las lágrimas salieron rápido y no las secó hasta que sintió todas ellas en la barbilla, enojado golpeó un par de veces el volante, luego lloró con desesperación apoyando la frente sobre el claxon sin apretar demasiado, las manos apretando las orillas del volante

  • Imbécil —recriminó con furia. Se aprovechó de la confusión, del miedo, de la incertidumbre, tal cual le sucedió a él, cuando Yoochun le robó su primera experiencia anal. Aunque su novia se lo había pedido, él se aprovechó de eso debido a su excitación, a la erección que le provocaron unos simples recuerdos —Nunca me lo perdonaré —pensó mientras levantaba la cabeza del volante, vio sus ojos a través del retrovisor, estaban vacíos, sin vida

Subió al departamento, al entrar vio a Jaejoong en la cocina, abriendo un vaso de comida instantánea, su compañero estaba radiante, sonriendo a más no poder, al verlo se acercó rápido y lo abrazó, Junsu permaneció inmóvil, el mayor sintió la frialdad y se separó, lo miró a los ojos

  • ¿Qué te pasa? —preguntó preocupado

  • Nada —mintió rápido —Iré a mi habitación —sonrió antes de avanzar hacia donde había dicho, pero Jaejoong no se conformó con esa respuesta y entró en la habitación con él, Junsu no se opuso

  • No te ves bien ¿estás enfermando? —levantó la mano y le tocó la frente, la temperatura estaba normal

  • Solo estoy cansado, dormiré —dijo con voz seca, se apartó de él y sin pedirle que se fuera se cambió de ropa, Jaejoong lo observó de pies a cabeza, y antes que Junsu se colocara la camisa le dio la espalda, el mayor vio las marcas rojas, lo que las uñas de Hani dejaron en él

  • Vaya, vaya —expresó sorprendido, Junsu se colocó la camisa con la que dormía y volteó a verlo, sin entender

  • ¿Qué?

  • Tu espalda —dijo con burla— Parece que una gatita te arañó —sonrió con saña, pero eso molestó a Junsu, enojado se acercó rápido hacia él y le sujetó las solapas de la camisa, mirándolo fija y duramente a los ojos —Oye, tranquilo

  • No la llames gatita —dijo molesto, Jaejoong sonrió

  • Era un decir, por esas marcas —defendió tranquilamente, Junsu lo soltó y se alejó de él, Jaejoong sonrió de nuevo, con burla —Por fin te la follaste —continuó con el tema, Junsu volteó un poco hacia él, lo miró con desprecio

  • Cállate

  • No te preocupes, es normal, es tu novia —se encogió de hombros —Y yo sé compartir, ya lo has comprobado —le guiñó un ojo, Junsu solo lo ignoró de nuevo

  • Quiero dormir, vete de mi habitación por favor —pidió aun con rastro de amabilidad, pero el otro no obedeció, se acercó hasta su espalda y le rodeó la cintura con ambos brazos, Junsu no se apartó

  • ¿Te quieres quitar el mal sabor? —preguntó con emoción— Fóllame a mí —repartió un beso en su espalda, Junsu sintió un escalofrío por todo el cuerpo —Tómame, penétrame, quiero sentirte… —dio otro beso en su espalda, Junsu cerró los ojos

  • No —respondió convencido, entonces abrió los ojos y lo apartó

  • Te lo pierdes —dijo encogiéndose de hombros, se alejó hasta la puerta, a Junsu le extrañó la falta de insistencia pero no preguntó que pasaba —Descansa cariño —le lanzó un beso y salió, cerrando la puerta, Junsu suspiró pesadamente, quizás esa noche tardaría mucho en poder conciliar el sueño.


Al día siguiente faltó a la escuela, cuando Hani le mandó un mensaje dijo que no se sentía bien pero que no era necesario lo fuera a visitar saliendo de la escuela, no la quería contagiar y temía tener gripe, así que ella no insistió en ir luego para cuidar de él. Jaejoong salió temprano, incluso antes que Junsu saliera de su habitación, cuando lo hizo no procuró saber si su compañero estaba o no en casa

Junsu fue a la cocina y se preparó un café bastante suave, no tomaba mucho y cuando lo hacía siempre era así, suave y con mucha azúcar. Se sentó a la mesa con su simple café, sin nada para comer, pensativo miró hacia la nada, sosteniendo el aza de la taza, su bebida se enfrió y no tuvo consciencia del tiempo que pasó, pudo reaccionar cuando la puerta del departamento se abrió y entró Jaejoong, el menor salió de su trance y volteó hacia él, pero su compañero no iba solo, Yoochun lo acompañaba

Al verlo, Junsu experimentó un enojo tal que se levantó enseguida de la mesa, miró con desprecio al no invitado, mientras que a Jaejoong le dirigió una mirada llena de decepción, el mayor ya ni siquiera traía la venda en la muñeca, podía ver desde la distancia la cicatriz que dejó

  • Eres increíble —dijo a su compañero, mientras movía la cabeza en negativa— ¿Qué necesita hacer ese idiota para que entiendas? ¿Cuántas veces volverás del Hospital eh? —gritó, pero más que enojado estaba nervioso, tener a Yoochun frente mirándole de aquella manera le turbó todos los sentidos

No hubo respuesta de parte de ninguno, agobiado Junsu se dejó caer de nuevo en la silla, tapó su rostro con ambas manos y se agachó hasta quedar sus codos sobre la mesa, luego deslizó las manos hasta su cabeza y se sujetó el cabello

  • Ya no puedo —sollozó— Estoy cansado —moviendo la cabeza a los lados se soltó el cabello y los miró. Jaejoong tragó saliva y rápido se acercó a él, lo abrazó con fuerza, sosteniéndole de la cabeza, lo atrajo hacia él, Junsu apoyó su rostro en el pecho de su compañero y lo abrazó por la cintura

Yoochun miró aquella escena y se sorprendió, era como si entre ellos dos se hubiera formado un fuerte lazo en el tiempo que él no los vio, luego sonrió, situación más conveniente para él no había podido pedir

  • Calma —sonrió el mayor, casi con amor maternal— Míralo Junsu, es el hombre que amamos —lo soltó lentamente y Junsu miró hacia Yoochun, la mirada fija y penetrante que compartieron le puso la piel de gallina al menor— ¿No nos extrañas? —se agachó un poco hacia él y le besó la comisura de los labios, Junsu cerró los ojos y aspiró suavemente

  • Jaejoong… no… —suspiró de nuevo y abrió los ojos, se topó con la mirada del mayor, los ojos amorosos que vio en él lo hicieron estremecer, cerró sus ojos otra vez y buscó sus labios, el mayor los tomó, lentamente, disfrutando cada aliento, en medio de la batalla de sus lenguas abrió los ojos y miró a Yoochun, él sonrió, observando cómo se devoraban los labios, su bebé había hecho buen trabajo, Junsu mantenía los ojos cerrados, apretando con fuerza los párpados, luchando por no excitarse pero fue imposible

Jaejoong lo sostuvo de los hombros sin dejar de besarse y lo levantó de la silla, lo atrajo con dominio y le abrazó, Junsu levantó su mano izquierda y le sostuvo de la nuca, sus cuerpos comenzaron a rozarse y Yoochun sonrió lascivamente, se mordió el labio inferior, deseando verlos desnudarse, quería ser el mejor espectador de aquel acto apasionado, carnal. Se tocó la entrepierna por encima del pantalón, ya estaba duro

El menor se separó un poco para poder resoplar, pero Jaejoong lo volvió a tomar por la boca, besándole con necesidad, con pasión, Junsu emitió un jadeo y lo empujó sutilmente por el pecho, Jaejoong lo soltó y le permitió alejarse un paso, su compañero se llevó una mano a la boca y lo miró con los ojos muy abiertos, respiraba agitado

  • Basta —susurró nervioso

  • ¿Por qué me rechazas? Si me deseas tanto como yo a ti —sonrió casi con ternura, Yoochun miraba todo en silencio, sin moverse. Junsu paseó la mirada por la figura inmóvil del otro, luego miró de nuevo a su compañero y tragó saliva

  • Necesitas ayuda psicológica —respondió sin pensarlo mucho, Jaejoong se sorprendió y no pudo evitar reír, Yoochun sonrió con burla— Dependes del sexo, de él, de todos menos de ti mismo —espetó con coraje, nervioso, pero temía verse reflejado en la misma situación. Apenas el día anterior tuvo sexo con su novia por la mera necesidad fisiológica que le provocó un recuerdo sexual con aquellos dos que ahora tenía cerca

  • Lo que necesito es esto… —dijo sonriendo con descaro, no intentó acercarse de nuevo a Junsu, sino que fue hacia Yoochun, se colocó a su espalda y apoyó una mano sobre su pecho, deslizándola suavemente por la zona, luego acercó su boca a la oreja y le lamió el lóbulo, sin dejar de mirar a Junsu, él tragó saliva — ¿No lo necesitas tú? —sonrió mientras su otra mano bajó, colocándose encima de la hebilla del pantalón de Yoochun, comenzó por desabrocharlo

Junsu giró la cabeza hacia otro lado y respiró agitado, nervioso, escuchando los sonidos que surgían de desabrochar el cinturón, quitarlo y dejarlo en el suelo. El menor de los tres volteó de nuevo, lentamente, mirando las manos de Jaejoong quitarle la camisa a Yoochun, tirándola al suelo. Se ocupó del pantalón, lo sacó luego de quitarle los zapatos, dejándolo tan solo en ropa interior, los ojos de Yoochun lo miraban atento a cualquier acción, Junsu observaba los movimientos de su compañero de piso, deseando por fin que terminara, quería vez a Yoochun desnudo por completo, ver su pene erecto, tal cual lograba ver a través de la ropa interior blanca. Trago saliva con dureza

Jaejoong se detuvo antes de ir hacia la ropa interior, agarró a Yoochun de la mano y lo jaló hacia él, sin dejar de mirar a Junsu, le guiñó un ojo

  • Ven —dijo con voz suave, sensual, comenzando a avanzar hacia su habitación, llevándose a Yoochun con él, Junsu negó en silencio, pero perdido, excitado

  • Regresa —respondió con voz seca —No vuelvas con él —confundido por sus emociones Junsu derramó un par de lágrimas, su cuerpo deseaba con todas sus ganas ir tras ellos dos, acostarse con ellos, dejarse llevar, pero su razón le gritaba que no, que ir sería el principio del fin

Pero Junsu ya no podía salvar a Jaejoong, ni siquiera era capaz de evitar su propia destrucción, avanzó hacia la habitación, cuando entró Yoochun besaba a Jaejoong, estrechándolo contra su cuerpo, el otro jadeaba, dejándose tocar, Junsu tragó saliva, recordó lo sucedido en la isla de Jeju, lo que el bastardo le hizo, lo que intentó hacer, como lo trató, estaba enojado, deseaba destrozarle el rostro, acabar con él, robarle ese ego y esa arrogancia que lo excitaba y molestaba al mismo tiempo, sin embargo se quedó quieto, observando a los dos

Se dieron cuenta que los observaba cuando dejaron de besarse, Yoochun le agarró el cabello a Jaejoong con poca sutileza y le jaló la cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello, el cual no dudó en devorarlo a besos, chupeteando también, pronto su mano derecha le acarició el pecho por debajo de la ropa, luego se introdujo por debajo de su pantalón y le acarició, Jaejoong jadeó, mirando hacia Junsu le sonrió

  • Junsu —estiró su mano hacia él, suplicando, el aludido estiró también su mano y tan solo rozó sus dedos. Yoochun agarró la cara de Jaejoong por el mentón y le obligó a voltear, tomó sus labios con rudeza, mirando hacia Junsu, tan fijamente que el menor se hipnotizó, ya no había razón que pudiera ganar, se dejaría llevar por sus más primarios instintos

Avanzó hacia ellos, Yoochun estiró su mano y le tocó el rostro, la caricia hizo que Junsu cerrara los ojos, su corazón se aceleró y se sintió tan desgraciado que supo ya no había vuelta atrás. Al abrirlos se topó con la sonrisa de Jaejoong, el menor no dudó un segundo más y le sujetó el rostro con ambas manos, lo besó enseguida, un beso ahogado, necesitado, apasionado, urgente

Yoochun rio para sus adentros, no sabía si lograría que Junsu perdiera por completo su dignidad pero ese era un buen principio. Los miró besarse con tanta pasión que se excitó más, mientras Junsu le desabrochaba los botones de la camisa, él se hincó para ayudarle a quitarse los zapatos, luego fue hacia la bragueta y la abrió, sacó su pene por la abertura y lo llevó a su boca, mientras sus manos le desabrochaban el botón y tiraban hacia abajo. Jaejoong jadeó sobre los labios de Junsu, excitado, sintiendo la boca húmeda y experta de Yoochun, quien no tardó en hacer una pequeña pausa para quitarle el resto de la ropa interior

Cuando Junsu quitó la camisa y la aventó, fue directo hacia su pezón izquierdo y lo comenzó a lamer, a jugar la lengua de arriba hacia abajo, mientras con dos dedos de su mano masajeaba el otro, apretándolo, jalándolo. Jaejoong jadeó, completamente perdido, Yoochun lo hizo terminar, sus piernas temblaron pero el otro lo sostuvo, Junsu dejó su pecho, miró a Yoochun llevárselo hacia la cama

Jaejoong se acostó boca arriba y Yoochun le abrió las piernas, los pies sobre la cama y las rodillas alzadas, flexionadas, se hincó a su lado, mirando hacia Junsu mientras se metía dos dedos a la boca, los humedeció lo suficiente, luego se inclinó hacia la entrepierna del mayor y dejó caer un hilo de saliva sobre su entrada, esparció todo con sus dedos húmedos, acariciándolo, lo hizo jadear, Junsu miró embelesado, los dedos de Yoochun se introdujeron en su ano y jugueteó dentro, Jaejoong rio, luego jadeó

  • Sí, así —dijo mientras sonreía, miró hacia Junsu y se relamió los labios —Ven

Junsu miró atento y comenzó a quitarse la ropa, Yoochun sonrió emocionado, Junsu observaba fijamente a Jaejoong, sus ojos mostraban deseo, no podía negarlo, aunque parecía temeroso de formar parte, él supo que Junsu se moría de ganas por unirse

Yoochun sacó sus dedos y pidió a Jaejoong levantarse, él obedeció, se giró sobre la cama y se colocó de bruces, mirando hacia la cabecera, el menor de los dos quedó donde mismo, hincado junto a su cadera, le separó los glúteos y volvió a dejar caer saliva, de nuevo la esparció con los dedos, redondeando el aro con su índice derecho, mientras la mano izquierda le sujetó el pene y dio un par de jalones, haciéndolo gemir

  • Acércate —dijo por fin Yoochun, luego que no había hablado para nada—

Junsu lo miró unos instantes, oír su voz lo hizo detenerse un poco, las imágenes de lo sucedido en la isla de Jeju fueron más nítidas que antes, sintió que su estómago se contraía, su corazón se aceleró. Yoochun comprendió que quizás estaba arrepintiéndose, pero en lugar de mostrarse enojado decidió seguir el juego, incitarlo

  • Vamos Junsu, te desea —dijo mientras le acariciaba ambos glúteos con las manos, separándolos, con ambos pulgares le acarició la entrada, luego los introdujo y abrió estirando, separando ambos dedos, Jaejoong gimió

El pene de Junsu goteó un poco, estaba excitado, pero existía una especie de quiebre entre su cuerpo y su mente, por segundos temió perder la razón, tragó saliva con dureza, se relamió los labios y se acarició la entrepierna, pero no se movió. Yoochun continuó sin molestarse, soltó a Jaejoong y se acostó en la cama, cerca de los pies del mayor, el costado izquierdo de Yoochun tocaba los pies de Jaejoong y el costado derecho estaba hacia Junsu, entonces subió su pie derecho y lo giró un poco hacia Jaejoong, le acarició los glúteos con el pie

  • Fóllatelo —ordenó con una sonrisa cínica— Sé que lo deseas, él te desea

  • Sí, fóllame… —suplicó Jaejoong en medio de un jadeo— Por favor —su voz, casi llorosa confundió a Junsu, se sintió perturbado

Yoochun volvió a sonreír, dirigió su pie hacia el medio y con el dedo pulgar le acarició la entrada, el menor de los tres se relamió los labios, mirando como Yoochun le acariciaba y lo hacía jadear, después lo introdujo un poco y empujó hacia delante, movió su pie y por consiguiente Jaejoong movió sus caderas. Junsu no lo soportó más, se acercó a la cama, Yoochun sacó su dedo pulgar del pie de la entrada de Jaejoong y se apartó, dejándole el camino libre, el menor no tardó ni un poco, tampoco jugueteó con el mayor, simplemente se hincó atrás de él y se introdujo en un solo movimiento

Comenzó a penetrarlo con deseo, con una pasión que nunca había mostrado, agarrándose a sus caderas, se empujó con fuerza, Jaejoong gemía sonriendo ampliamente, había deseado durante mucho tiempo ser penetrado por Junsu, convertirse en su objeto de deseo. Yoochun se excitó como nunca lo había hecho, siempre deseó verlos así, Jaejoong dominado por Junsu, como una zorra necesitada, el de mediana edad no dudó en acercarse al menor y besarle en la boca, sediento de sus besos, Junsu le correspondió de forma salvaje, intentando vengarse, mordiéndolo, buscando dañarlo con los dientes, pero Yoochun solo se excitaba más

  • Más fuerte —ordenó Yoochun al dejarle los labios, Junsu lo miró con coraje, retándolo, y arremetió con mayor fuerza, Jaejoong gemía fuerte, perdido de placer —Más —pidió de nuevo, con la mano derecha le dio una fuerte nalgada al mayor que lo hizo jadear, Junsu lo miró con coraje, aunque Jaejoong pareció disfrutar de aquel golpe

Yoochun acababa de descubrir el día anterior que Jaejoong disfrutaba ser golpeado de esa forma, y no dudó en seguirlo haciendo. Nalgueó un par de veces más y dejó caer saliva entre la unión del pene de Junsu y el ano de Jaejoong, el menor ya no lo miró con enojo y continuó las estocadas

  • Junsu —jadeó Jaejoong— Córrete adentro —ordenó mientras gemía, Junsu que estaba a punto de correrse obedeció, arremetió con violencia en los últimos vaivenes y se corrió dentro

Le salió semen como nunca le había salido y el orgasmo fue tan intenso que gimió con los ojos cerrados con fuerza, apretando con sus manos la carne bajo ellas, arremetió lentamente un par de veces más tras correrse y luego se salió, el mayor no perdió oportunidad en voltearse, aprovechando que Junsu continuaba hincado le agarró el pene y se lo metió a la boca, llevándolo hasta el delirio, su glande inflamado y sensible sintió aquella intromisión aún más placentera que el coito

  • Estuvieron increíbles —alabó Yoochun, luego aplaudió un poco, Jaejoong sonrió emocionado, alegre de haber dado un buen espectáculo para el hombre que amaba, el que alguna vez le dijo que le mató cualquier interés por él— Eres tan hermoso bebé —se acercó al mayor y le tomó el rostro casi con dulzura, le dio un beso en los labios

  • Faltas tú mi amor —respondió en tono infantil, avanzó sobre la cama a gatas y se acercó, Yoochun estaba de pie fuera de la cama, Jaejoong agarró su miembro y comenzó a lamerlo, mirándolo a los ojos, el otro lo miraba también, sonriendo, pero luego lo apartó de él

  • Gírate —ordenó y el otro obedeció rápido, le ofreció su culo y Yoochun no lo rechazó, le agarró las caderas y se introdujo, comenzó las estocadas, mientras miraba a Junsu, el menor se acercó a ellos, se colocó al lado de Yoochun, se miraron a los ojos y luego los cerraron, comenzando a besarse, ésta vez Junsu más tranquilo, no quiso lastimarlo, solo besarlo

Mientras le daba un beso húmedo y profundo a Yoochun, la mano derecha de Junsu le acarició el trasero a Jaejoong, hundiendo la punta de los dedos en la carne, el mayor gemía con pasión, Yoochun estaba tocando esos puntos sensibles que solo él lograba alcanzar. Luego de dejar de acariciar a Jaejoong, con esa misma mano Junsu le acarició los testículos a Yoochun, apretando ligeramente, jalándolos, haciéndolo sentir mayor excitación, entonces se corrió dentro de Jaejoong hasta la última gota

Continuaron besándose mientras Yoochun se salía de Jaejoong, el mayor hizo con él lo mismo que con Junsu, cuando sacó el pene de Yoochun de su boca se levantó y los acompañó, el del medio dejó los labios de Junsu y besó a Jaejoong, luego cuando acabaron el mayor besó al menor, al terminar se abrazó a su cuello, sonriendo

  • Gracias —dijo infantilmente, pero Junsu no respondió, solo se relamió los labios y luego lo apartó, miró hacia Yoochun

  • Si vuelve a intentar matarse, te mataré antes a ti… —sentenció con voz fría, sorprendiendo a ambos, la mirada de Junsu estaba casi perdida. No hubo respuesta de parte de Yoochun. —Mi amor… —sonrió cínicamente y se acercó a él, dándole un beso sobre los labios, luego volteó hacia Jaejoong, le sonrió y besó su mejilla. Junsu se apartó de ambos y salió de la habitación

Jaejoong y Yoochun compartieron una mirada de desconcierto, ninguno de los dos sabía qué diablos había sido eso, pero ambos tuvieron esa sensación de escalofrío. Aquella amenaza fue tan real como extraña, pero habían entendido que aquella era una especie de reconciliación, Junsu estaba aceptando de nuevo un trío con ellos, de momento era lo único que a Yoochun le importaba y sonrió, lo había logrado, Junsu estaba a merced de ellos dos nuevamente

N/A. Hola :) a partir de ahora comienza la transformación de Junsu... ¿Qué creen que pasará? ¿Se volverá desquiciado como Yoochun? ¿O sumiso como Jaejoong? Déjenme sus comentarios por favor, muchas gracias por leer mi historia. Sus comentarios en el Blog de lala siempre los leo, muchas gracias de verdad, también pueden escribirme a getaway360@gmail.com si lo desean. ¡Hasta pronto!